lunes, 16 de junio de 2014

Los caballeros medievales

En la Edad Media, los caballeros eran nobles que estaban al servicio de un poderoso señor o de un rey. Llevar a ser caballero exigía un largo y duro aprendizaje.

La formación del caballero
Cualquier aspirante a caballero comenzaba a prepararse en su propia casa desde niño, aproximadamente a los siente años. Ya desde ese momento, montado en un caballo de madera con ruedas, el pequeño guerrero se entrenaba en el manejo de las armas, que también eran de madera, y practicaba la lucha enfrentándose a unos muñecos  giratorios que hacían las veces de enemigos armados.

Tiempo después, a los diez o doce años, el futuro caballero se iba a vivir al castillo de algún importante señor importante. Allí  continuaba su aprendizaje mucho más en serio. Lo nombraban paje y, además de seguir ejercitándose en el empleo de las armas,  que ya eran de verdad, pasaba a esta al servicio de su señor: lo ayudaba a ponerse la armadura, cuidaba sus caballo y sus armas, los atendía  durante las cacerías...

Normalmente, al cumplir los catorce años, el paje se convertía en escudero. En esta etapa, el joven tenía que seguir atendiendo a su señor pero ya podía luchar junto a él para tener la oportunidad de demostrar su valor y para poder ser armado caballero.

La ceremonia de la investidura
Cuando llegaba el momento de ser armado caballero, se realizaba la ceremonia de la investidura. El aspirante, vestido de blanco y recluido en una habitación, velaba las armas durante toda una noche. Al amanecer, su señor lo cubría con un manto rojo; le entregaba unas mallas marrones, un cinturón blanco, unas espuelas de otro y una espada e doble filo, que simboliza la justicia y la lealtad; y, finalmente, le daba el espaldarazo.

El espaldarazo consistía en tocar con la espada la espalda del escudero mientras se pronunciaban unas palabras. El aspirante quedaba así armado caballero. 


Los torneos
Los eran competiciones en las que se enfrentaban los caballeros cuando no había  guerras. Los contendiente ganaban los premios más importantes. El combate estaba arbitrado por otras caballeros, que actuaban como jueces.

Y por último la armadura

La armadura 
La armadura de los caballeros podría llegar a pesar unos cincuenta kilos aproximadamente, Ellos solos no podían subir al caballo por eso necesitaban pajes y escuderos.


Los caballos llevan un traje que le sirve de protección pero, si eran derribados, en tierra no podían moverse con facilidad y corrían el riesgo de ser heridos.





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